A
mis amigos “que dicen” que no son creyentes
José Alonso Morales
Son muchos y me alegra haber pasado mi vida metido entre Vd. Unos porque siempre lo han sido, otros porque han ido cambiando de posturas y se han situado en esa esfera. Me he sentido cómodo, bien recibido, no visto como sospechoso ni como buscador de prosélitos. He aprendido mucho de Vds. porque en muchas cosas son más coherentes con sus ideas que yo con las mías. De Vds. he tenido que aprender a poner los pies en la tierra, a dar razón de mi fe, a dudar de mis convicciones para reconstruirlas continuamente, a vivir totalmente a la intemperie sin una referencia a algo más allá, a respetar posturas como Vds. han hecho conmigo.
Son muchos y me alegra haber pasado mi vida metido entre Vd. Unos porque siempre lo han sido, otros porque han ido cambiando de posturas y se han situado en esa esfera. Me he sentido cómodo, bien recibido, no visto como sospechoso ni como buscador de prosélitos. He aprendido mucho de Vds. porque en muchas cosas son más coherentes con sus ideas que yo con las mías. De Vds. he tenido que aprender a poner los pies en la tierra, a dar razón de mi fe, a dudar de mis convicciones para reconstruirlas continuamente, a vivir totalmente a la intemperie sin una referencia a algo más allá, a respetar posturas como Vds. han hecho conmigo.
He sentido la exigencia a profundizar seriamente en las raíces de mis creencias. He intentado ejercitar al máximo el diálogo y la confrontación. He aprendido a situarme en postura de búsqueda que no en la desorientación. He hecho propósitos permanentemente de hablar menos y testimoniar más, no para convertir sino para ser fiel al Señor en quien creo.
En estos momentos de mi vida que he narrado me han acompañado amigos y amigas creyentes y no creyentes y he vivido la experiencia del brazo por encima de los que desde otros horizontes están en mi camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario