Don José Antonio Morales, sacerdote y catedrático de filosofía en la Universidad de Las Palmas
"El diálogo fe-cultura suscita muchísimo interés, pero creo que hay que reformularlo"
Don José Alonso Morales es un sacerdote canario, catedrático de filosofía en la Universidad de Las Palmas, donde imparte clases de ética y antropología y dirige el Aula Fe-Cultura 'Manuel Alemán'. El pasado fin de semana dirigía unos ejercicios espirituales en la casa de espiritualidad de Gévora para profesionales cristianos. Antes, teníamos la oportunidad de dialogar con él sobre lo que la fe puede aportar a la cultura y la importancia que tiene la implicación de los profesionales cristianos en la evangelización desde el puesto concreto que ocupen.
- El movimiento de Profesionales de Acción Católica, con el que usted está vinculado, y que está dando sus primeros pasos ¿qué dimensión tiene?
- Pienso que tiene que haber gente con talante cristiano, una presencia evangelizadora en el mundo profesional, tan diversificado y con tanta importancia en el mundo que nos ha tocado vivir.
- ¿Qué se espera de ese movimiento?
- Pienso que tiene mucho futuro. En Canarias tenemos tres grupos funcionando y otros dos que van a comenzar su andadura. Para muchas personas es un modo de llevar adelante su compromiso cristiano en su vida profesional. En otros momentos quizás los movimientos obreros tuvieron una incidencia especial, pero en la nueva configuración de la sociedad, los profesionales son un elemento fundamental.
Nivel de diálogo
- Usted dirige el Aula Fe-Cultura de la Universidad de Las Palmas. ¿Cómo trabajan?
- En la Universidad de Las Palmas se creó hace unos 12 años un aula de diálogo fe-cultura que lleva por nombre 'Manuel Alemán', un catedrático de Psicología, que por cierto era sacerdote, y cuando muere, la universidad decide hacerle un homenaje y crea este aula, que es creada, sostenida y fomentada por la propia universidad, que ha solicitado la colaboración del obispado, y cuya finalidad es llevar actividades de diálogo fe-cultura: seminarios, jornadas, pronunciamientos públicos ante situaciones... Es una de las que mejor funcionan en el contexto universitario.
- Hoy en día, ¿a qué nivel podemos situar el diálogo fe-cultura? ¿Hay interés en el mundo cultural por establecer un diálogo constructivo con la fe?
- Creo que el diálogo fe-cultura suscita muchísimo interés, lo que pasa es que hay que reformular ese diálogo. En una época el diálogo fe-cultura se limitó bastante al debate creyente-no creyente, ateísmo y no ateísmo. Ese diálogo es muy amplio, actualmente está situado en niveles de ética, política, integración cultural, bioética... esos son temas muy urgentes. Por ejemplo, todo el tema de pobreza en el mundo y la distribución de los recursos es un diálogo en el que están creyentes y no creyentes implicados y los creyentes tenemos mucho que decir ahí. Entrar en ese debate es fundamental. Los asuntos bioéticos están muy de actualidad, ahí la fe tiene que decir una palabra; pero hay que entrar escuchando lo que viene de la ciencia y, en la medida en que la fe escucha y dice, se crea un diálogo, en el que lo importante no es decir la última palabra sino sentarte en una mesa con otras opiniones.
- ¿En qué están trabajando en estos momentos?
- Estamos preparando un seminario sobre el despertar de la conciencia, un tema que está levantando mucho interés. Se hablará del despertar de la conciencia desde el punto de vista biológico, pedagógico, crítico y religioso.
Hilar orientaciones
- En ese terreno tienen mucho que decir los profesionales cristianos que están trabajando en el mundo de la cultura, de la política, de la biología, el derecho. etc.
- Sí, aquí he visto que se está trabajando en esa línea. Los cristianos de a pie deben escuchar la voz de la jerarquía; pero tienen que ver cómo van hilando esas orientaciones en el diálogo con los compañeros que tienen en la mesa de al lado o en el laboratorio.
- ¿Esto requiere mucho trabajo y tomarse en serio la fe?
- Quiero que la gente piense que esto es posible. Muchas veces tenemos muy cuadriculado el estilo de ser cristiano, pones unas cuantas cosas y piensas que ese es el único modo de ser cristiano. Sin embargo en todo este mundo profesional, en el modo de articular unas posturas y otras, y en el mismo trabajo, hay un campo inmenso. Además, si decimos que la Iglesia tiene que estar presente en los ámbitos dinámicos de la sociedad, donde se genera el cambio, uno de los elementos dinámicos donde se genera el cambio en la sociedad contemporánea es el mundo profesional.
Juan José Montes
http://www.christusrex.org/www1/camino/ca2-22-04.html
http://www.christusrex.org/www1/camino/ca2-22-04.html